Caso · salud · Bogotá · julio a septiembre de 2026
Un centro médico de Bogotá recibía cientos de conversaciones por Meta y casi ningún paciente. Al cruzar el panel de anuncios con la matriz de recepción apareció dónde se caía la cita: en la conversación, no en el anuncio. De cada 43 conversaciones, una terminó en paciente.
«Meta me trae mensajes todos los días y salen baratos. Pero no veo a esa gente en la sede.» El centro invertía cada mes en anuncios de Meta para abrir conversaciones por WhatsApp, y el panel decía que la campaña iba bien. Nadie había cruzado esas conversaciones con los pacientes que de verdad llegaban.
En tres meses, Meta abrió 390 conversaciones y de ellas salieron 9 pacientes: una de cada 43. En el mismo trimestre, cada paciente que llegó por Meta costó unas cuatro veces lo que costó uno que llegó por Google. El costo por conversación era bajo; el costo por paciente, no.
La persona preguntaba, recibía la tarifa y la conversación terminaba ahí, sin saber qué necesitaba.
La conversación se cerraba con información, no con una cita. Nadie le ofrecía a la persona un día y una hora.
Al día siguiente todos recibían el mismo mensaje, hubieran preguntado lo que hubieran preguntado. Además, el agente llegó a decir que había varias sedes cuando hay una sola.
El agente ya no da el precio de entrada, siempre propone un horario y a quien escribe y no agenda se le hace seguimiento a la hora, a las 24, 48 y 72 horas, a los 15 y a los 30 días. Es un cambio observable, no un resultado medido: el efecto en pacientes de Meta se publica cuando cierre el informe de octubre, y no antes.
La IA cruzó paneles y matriz en horas. Leer las conversaciones y ver dónde se caía la cita lo hicimos la gerente del centro y yo. No apagar Meta y dejarla en el mismo presupuesto mientras se mide octubre fue decisión de la gerencia. Qué dice el agente (el precio, la sede, el tono) lo decide el negocio: la IA lo redacta y el negocio lo aprueba.
Los datos salen del Administrador de anuncios de Meta y de la matriz de pacientes del cliente, leídos para el informe de gestión del 1 de octubre de 2026. El cliente sale anónimo.
Porque Meta optimiza para lo que le pides: abrir conversaciones. Si nadie cruza esas conversaciones con las ventas reales, el panel puede mostrar un costo por mensaje bajo mientras casi nadie compra. En este caso la cita se perdía en la conversación, no en el anuncio.
Cruza dos fuentes: las conversaciones que reporta el Administrador de anuncios mes a mes y el registro de ventas o citas donde tu equipo anota de dónde llegó cada cliente. Si no anotas el origen, empieza por ahí; sin esa columna no hay forma de saberlo.
No necesariamente. En este caso la gerencia decidió mantener el presupuesto y arreglar primero la conversación, porque el problema estaba en lo que se respondía, no en la pauta. Se decide con el dato del mes siguiente, no con el del panel.
La IA cruzó el panel de Meta con la matriz de pacientes y redactó el informe y la nueva base del agente. Leer las conversaciones, ver dónde se caía la cita y aprobar qué dice el agente lo hicieron Andrés Rey y la gerencia del centro.
Antes de subir el presupuesto, cruzo tus conversaciones con tus ventas. Escríbeme META por WhatsApp o agenda la sesión de 60 minutos gratis y lo revisamos con tus datos.